Versículo del Día — Miércoles, 1 de julio de 2026
Lucas 6:45
Lucas 6:45. El Versículo del Día, Miércoles, 1 de julio de 2026, con una breve reflexión.
De la abundancia del corazón habla la boca.
Lucas 6:45
Qué significa este versículo
Jesús le dice a la gente que las palabras no se inventan en el momento; se sacan de una despensa escondida. Por eso lo que uno dice, sobre todo lo que se le escapa sin pensarlo, es una lectura de lo que el corazón viene guardando en silencio.
La frase cierra el Sermón del Llano, la versión de Lucas del Sermón del Monte, más directa y a ras de suelo, dentro de una serie de dichos breves y filosos: el ciego que guía a otro ciego, la viga en el propio ojo, el árbol que se conoce por su fruto. Justo antes, Jesús dice que un árbol bueno no puede dar fruto malo, que nadie recoge higos de un espino. Aquí llega el remate, y lo vuelve hacia adentro: el corazón es el árbol y la boca es el fruto. Debajo del versículo hay una imagen de bodega. La palabra que la traducción vierte por "tesoro" apunta a algo guardado, una reserva juntada con el tiempo. Suena a refrán, y es fácil asentir sin sentir su filo.
Lo llamativo es que Jesús, antes que nada, no te pide cuidar la boca. Te pide leerla. El habla, en esta imagen, no se fabrica en el instante. Se retira de una cuenta en la que vienes depositando desde hace años, y los retiros que haces sin pensar son la auditoría más honesta del saldo. "De la abundancia del corazón" quiere decir un corazón lleno hasta rebosar, y lo que se derrama por el borde cuando nadie cuida la taza resulta más cierto que el discurso armado a propósito: el comentario al pasar, lo dicho con rabia o con cansancio. El versículo deja el problema y la promesa detrás de los dientes. No arreglas el fruto pintándolo de otro color; cambias aquello de lo que se alimenta el árbol.
En la Biblia el corazón no es sobre todo el asiento de los sentimientos. Es el yo entero: la mente, la voluntad, el apetito, el lugar desde donde se conduce una vida. Así que al final la pregunta es si queda alguna distancia entre lo que uno es por dentro y lo que se le escapa por fuera, y Jesús da por sentado que, con el tiempo suficiente, no quedará ninguna. Lo que el versículo medio esconde es también su única misericordia: un tesoro es algo que se acumula, lo que significa que has estado guardando algo todo este tiempo, y tienes más voz de la que crees sobre lo que entra.