Salieron los celulares. Las notas siguieron iguales. Volvió otra cosa.
Saturday, June 6, 2026
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El primer estudio nacional sobre la prohibición de celulares en escuelas no halló mejora académica. El bienestar estudiantil subió por encima del punto inicial.
En descanso y en reposo seréis salvos. En quietud y en confianza será vuestra fortaleza.
Isaías 30:15
Cuarenta mil escuelas. Tres años. Uso del celular en el aula reducido en un ochenta por ciento. El titular que repitieron casi todos los medios fue que las notas no se movieron. Thomas Dee, quien dirigió el estudio, calificó los resultados de "aleccionadores". El marco fue la decepción.
Si uno sigue leyendo, esa decepción resulta extraña. El bienestar estudiantil cayó el primer año y luego subió por encima del punto donde había empezado. Los maestros encuestados en Nueva York reportaron vínculos sociales que florecían, chicos que volvían a hablarse. Las escuelas recuperaron algo que las hojas de cálculo no estaban hechas para medir.
La frase del profeta sobre la quietud va seguida de una línea que el versículo del día suele recortar. "Y no quisisteis". A Israel se le ofreció el reposo como la forma que tomaría la salvación, y lo rechazó porque el reposo no se parece al progreso. El país quería una ganancia académica que pudiera graficar. Lo que llegó, en cambio, fue la promesa más antigua, la que no aparece en el examen.
Las prohibiciones no produjeron atención. Produjeron espacio. Ese espacio es lo que el país sigue rechazando.
