Versículo del Día
Jueves, 25 de junio de 2026
Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?
Marcos 8:36
Qué significa este versículo
En medio de enseñar que seguirlo implica negarse a uno mismo, Jesús pregunta de qué sirve ganar el mundo entero mientras se pierde la propia alma, pesando cualquier ganancia frente a lo único que no se puede recomprar.
Marcos 8:36 cae en un punto bisagra del Evangelio de Marcos. Jesús acaba de empezar a decirles a sus seguidores que sufrirá y morirá, y que quien quiera seguirlo debe "tomar su cruz." Frente a eso, lanza una pregunta cruda de costo y beneficio: ¿de qué le sirve a alguien ganar el mundo entero y perder su alma?
La imagen habría dolido en cualquier época, pero sobre todo en una sin redes de protección, donde sobrevivir apretaba fuerte y ganar "el mundo" significaba la seguridad misma. Jesús no dice que el mundo no valga nada. Dice que hay un tipo de cambio, y que alguien puede ganar todo lo de afuera y perder el mismo yo que se suponía iba a disfrutarlo. Lo sigue con una segunda pregunta: ¿qué daría alguien a cambio de su alma? La respuesta implícita es que ciertas cosas, una vez entregadas, no se recompran a ningún precio.
La palabra que la traducción vierte como "alma" es el griego psyche, que también significa "vida" o "yo," por lo que unas traducciones dicen "pierde su vida" y otras "su alma." No es solo el alma religiosa del más allá; es el centro vivo de la persona, ese tú para el que era toda la búsqueda. Ese doble sentido es la clave: piérdelo, y todo lo que ganaste no lo tiene nadie.
