Versículo del Día — Jueves, 16 de julio de 2026
Cantares 8:7
Cantares 8:7. El Versículo del Día, Jueves, 16 de julio de 2026, con una breve reflexión.
Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos.
Cantares 8:7
Qué significa este versículo
El amor no lo apagan ni las aguas más devastadoras ni lo compra nadie con dinero: el hombre que llega con toda la fortuna de su casa para adquirirlo termina hecho un hazmerreír.
Estas palabras cierran el último gran discurso del Cantar y muchos lectores escuchan en ellas la tesis del libro entero. La mujer acaba de pedir que la pongan como un sello sobre el corazón de su amado, porque el amor es fuerte como la muerte y los celos son duros como el sepulcro, con destellos de fuego. El versículo 7 remata el argumento. La llama ya arde, llegan las aguas a apagarla y fracasan. Y enseguida ese mismo amor resulta imposible de comprar a cualquier precio.
El Cantar nace en un mundo donde el matrimonio era en buena medida un contrato entre familias, con precio por la novia y dote de por medio. La burla final contra el hombre que se presenta con todo su patrimonio en la mano apuntaba a una costumbre que el primer público conocía de memoria. Las aguas tampoco son un adorno. Las muchas aguas y los ríos eran el vocabulario antiguo del abismo, del diluvio, del caos que deshace el mundo. El amor queda plantado frente a eso y sigue encendido.
El versículo anterior termina con shalhevetyah, una palabra para el fuego que lleva pegada la forma abreviada del nombre de Dios. Algunos traductores leen ahí «llama del Señor» y escuchan la única mención de Dios en todo el Cantar. Otros entienden esa terminación como un superlativo hebreo y traducen «llama intensísima». La traducción sigue dividida en ese punto y Dios queda medio escondido dentro de una palabra que significa fuego. El desprecio del final es rotundo: el hebreo duplica el verbo despreciar, así que al comprador lo desprecian con desprecio. Se ríe todo el mundo.
