Versículo del Día
Martes, 16 de junio de 2026
Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes.
Daniel 2:21
Qué significa este versículo
En una oración desde el exilio, Daniel afirma que es el Dios de un pueblo vencido, y no los dioses del imperio, quien levanta a los reyes y los derriba, y quien da la verdadera sabiduría. Los grandes giros de la historia están en sus manos.
Daniel 2:21 forma parte de una breve oración de alabanza. Dios acaba de revelarle a Daniel, en una visión nocturna, el sueño que tenía aterrado al rey de Babilonia, un enigma del que dependía la vida de todos los sabios de la corte. Antes de ir a explicárselo al rey, Daniel bendice a Dios con estas palabras.
El trasfondo es el destierro. Judá había sido conquistada y su gente deportada a Babilonia, la gran potencia del siglo VI a.C. Para quien vivía bajo aquel imperio, la afirmación es atrevida: es el Dios de un pueblo derrotado y cautivo, y no los dioses de Babilonia, quien "quita reyes y pone reyes." Los imperios parecían eternos. El versículo los llama pasajeros.
Un detalle que conviene conocer: esta parte de Daniel está escrita en arameo, la lengua internacional de la diplomacia, y no en hebreo. La verdad sobre quién gobierna de veras a las naciones se dice en el propio idioma del imperio. La Reina-Valera traduce "los tiempos y las edades," y acierta: aquí no se habla del clima ni del calendario. Se habla de las épocas, las grandes bisagras de la historia. Hoy el versículo sostiene la idea de la soberanía de Dios sobre la historia. Consuela al que no tiene poder, porque ningún régimen es definitivo, e incomoda al que lo tiene, porque la autoridad es siempre prestada. Su última línea recuerda que la sabiduría verdadera se recibe, nunca se fabrica uno mismo.
